“Muchas personas no presentan síntomas hasta que sufren una fractura ósea”… Fue el llamado que realizóel Ayuntamiento municipal de Xalatlaco, Estado de México, para invitar a los ciudadanos a acudir a la Jornada de prevención de la osteoporosis, que se realizará este 18 y 19 de febrero en las instalaciones del DIF municipal.

¿Que es la osteoporosis?

De acuerdo con el Instituto Nacional de Salud de los Estados Unidos (NIH, por sus siglas en inglés), la osteoporosis es una enfermedad esquelética, caracterizada por una disminución de la resistencia ósea que predispone a las personas a un mayor riesgo de fracturas.

En ocasiones, pueden ser tan graves y sus consecuencias tan agresivas, que son causa de pérdida de independencia y, por tanto, de una disminución en la calidad de vida. Incluso, puede ser causa de incapacidad laboral permanente.

Existen diferentes factores que determinan la propensión de una persona a desarrollar osteoporosis y sufrir fracturas, como los siguientes:

– Envejecimiento: El riesgo es mayor a partir de los 50 años.

– Peso: un Índice de Masa Corporal (IMC) menor de 19 aumenta el riesgo de osteoporosis, ya que tiene una relación directa con la densidad ósea.
Antecedentes familiares. La incidencia de la enfermedad es mayor en aquellas personas con antecedentes familiares de osteoporosis.

– Dieta pobre en calcio: El calcio es imprescindible en la formación del hueso. Se puede encontrar en la leche y sus derivados, también en otros alimentos como pescado azul y frutos secos.

– Sexo femenino: Especialmente tras la menopausia, las mujeres tienen un riesgo cuatro veces mayor a los hombres de desarrollar osteoporosis, debido a la reducción de los estrógenos.

– Etnia: más frecuente en caucásicos y asiáticos.

– Hay enfermedades que pueden desencadenar osteoporosis, como el hipertiroidismo, entre otras.

-Inmovilización prolongada: Debido a que el ejercicio es uno de los estímulos para la formación del hueso. La inmovilización puede ser causada por una enfermedad o un estilo de vida sedentario.

– Algunos medicamentos: Uso excesivo o prolongado de esteroides, corticoides, antiepilépticos o fármacos para el tiroides.

  • El exceso de tabaco, alcohol o café.
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