La talabartería y peletería son oficios que se mantienen vivos en el Estado de México, gracias a que varias generaciones de maestras y maestros del arte popular elaboran una infinidad de artesanías y transmiten sus conocimientos a las nuevas generaciones.

Esta actividad consiste en transformar la materia prima, que es el cuero, ya sea de res, cerdo, borrego, cabra o becerro, en verdaderas piezas de arte, utilitarias y de uso personal.

Este arte en piel es aplicado a prendas de vestir, implementos de la faena en el deporte nacional que es la Charrería, o para dar más belleza a productos utilitarios e incluso para crear esculturas.

El piteado es una de las técnicas que utilizan las y los artesanos, donde la combinación de esta fibra y el cuero dan como resultado piezas artesanales como cinturones, carteras o sillas para montar.

En cuanto al repujado de piel, se requiere de moldes y la creatividad para dar como resultado esculturas, que adquieren un volumen para volverse obras de arte.

Otra de las técnicas utilizadas es el pirograbado, que les permite a los creadores pintar con el calor la textura de una piel, creando matices inesperados que enriquecen las obras.

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