Una de las medidas más efectivas para prevenir enfermedades transmisibles en los hogares y centros de trabajo, es la adecuada higiene de manos, así lo indicó la licenciada Ruth Bruno Lechuga, enfermera supervisora en Salud Pública del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en el Estado de México Poniente, en el marco del Día Mundial de la Higiene.

Aunque esta práctica ha tomado relevancia a causa de la emergencia sanitaria por COVID, ésta es importante para reducir el riesgo de contraer cualquier padecimiento infecto contagioso de tipo viral o bacteriano.

Las manos son el principal transmisor de microorganismos, por lo que deben mantenerse limpias en todo momento; preferentemente después de tocar cualquier superficie y así evitar la introducción de los mismos al cuerpo cuando de forma inconsciente se tocan la cara, los ojos o la boca, destacó la especialista en Salud Pública.

Para una efectiva higiene de manos, primeramente, se deben retirar reloj y alhajas; a chorro de agua aplicar un poco de jabón y friccionar las manos en diferentes posiciones para generar un barrido con el jabón.

Después se hace otro enjuague vigoroso del jabón, que permite eliminar la carga de microorganismos, procedimiento que dura alrededor de un minuto.

También puede realizarse con alcohol gel mediante la técnica de fricción de manos, similar a una limpieza con agua y jabón, con fricciones en los nudillos, el dorso, la palma de la mano y entre los dedos, para hacer una limpieza efectiva.

Añadió que la higiene de manos no es propia del personal de salud, la población en general debe reforzar esta y otras medidas preventivas para evitar cualquier tipo de contagio.

Finalmente la funcionaria del IMSS Estado de México Poniente resaltó que esta práctica es de suma importancia en las Unidades de Medicina Familiar (UMF), ya que contribuye a la disminución de infecciones en el medio hospitalario, y con ello garantizar procedimientos seguros.

 

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