Ante el reciente aumento de nivel de contaminación registrado en gran parte de la entidad mexiquense, es necesario precisar algunas medidas a fin de prevenir complicaciones en la salud.

La combinación de partículas suspendidas en el aire y las altas temperaturas representa un riesgo para la salud, especialmente en la población más vulnerable como son los adultos mayores y los niños menores de cinco años, así lo explicó el doctor Guillermo Espinosa Fuentes, coordinador clínico de investigación en salud de la Unidad de Medicina Familiar 222 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Delegación Estado de México Poniente.

“La emisiones originadas por fábricas y vehículos automotores, además del polen, polvo y las esporas, hacen que se formen partículas dañinas para la salud, las personas con enfermedades crónicas y pulmonares son altamente vulnerables ante estas condiciones”, dijo el médico del Seguro Social, quien refirió que los efectos de la contaminación suelen
manifestarse primordialmente en vías respiratorias y ojos, a través de tos, dolor de cabeza,
fatiga, ojos llorosos e irritados, mayor producción de secreción mucosa, dolor de garganta
entre otros: y afectan con severidad a quienes padecen asma, bronquitis, enfisema, o conjuntivitis.