Foto: Especial
El alcalde de San Mateo Atenco, Julio César Serrano y funcionarios de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y la Comisión del Agua del Estado de México (CAEM), supervisaron el bordo del río Lerma del largo de la ribera con el municipio zapatero para detectar  puntos vulnerables y así prevenir fracturas en el bordo del río en esta temporada de lluvias.
Lo anterior, con base en la experiencia de septiembre de 2018, cuando más de 2 mil inmuebles y 200 hectáreas de cultivo se inundaron de aguas negras, luego del rompimiento del bordo del Río Lerma, ocasionando desastres materiales en los barrios de San Pedro, Santiago, San Juan, San Nicolás, San Lucas y Guadalupe.
Esa ocasión, la fractura se originó por el desgajamiento del bordo, así como por la elevada carga de agua que llevaba el afluente, en plena temporada de lluvias.
Durante la supervisión, a la que asistió Alejandro Corenjo Paz, subdirector de Asistencia Técnica operativa de la Conagua; José Manuel Oropeza, gerente regional de la CAEM y Arlen Serna Espadas, delegada regional del Gobierno de México, se corroboró que actualmente no existe ningún punto de riesgo preexistente a lo largo del bordo que toca frontera con San Mateo Atenco; sin embargo, el monitoreo por Protección Civil Municipal será permanente.
Aunado a ello, el presidente municipal, César Serrano, solicitó el apoyo de ambas instancias de gobierno para concretar dos cárcamos de rebombeo más, que ayudarían a desfogar más rápidamente el agua que llega del Valle de Toluca al municipio cada que llueve, aliviando así las contingencias por inundaciones y encharcamientos ligados a esta causa.