Con motivo de la conmemoración del Día del Personal Nutricionista, que se celebra cada 16 de junio, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), a través de la Oficina de Representación en el Estado de México Poniente resalta la labor de esta categoría para favorecer la salud de sus derechohabientes.

La tarea del nutricionista en los hospitales implica la vigilancia de la dieta clínica de acuerdo a los diversos padecimientos por lo que durante esta emergencia sanitaria por COVID-19, su labor ha sido indispensable al verificar que las condiciones en el consumo de alimentos de un paciente con esta enfermedad sean las ideales, explicó Claudia Mendoza Monroy, jefa del Departamento de Nutrición y Dietética del Hospital de Gineco Obstetricia (HGO) No. 221.

Asimismo, indicó que los pacientes con sospecha o confirmación de COVID-19, deben de observar ciertas medidas, especialmente si se encuentran en aislamiento domiciliario ya que es fundamental realizar el lavado frecuente de manos con agua y jabón; así como cubrir nariz y boca durante los procesos de desinfección, lavado y preparación de los alimentos.

“Para disminuir la carga viral y bacteriológica que pudieran estar presentes en los alimentos, se deben tomar ciertas medidas. Primero, las frutas, verduras y utensilios de cocina que se emplearán para cocinar (tablas, cuchillos, cacerolas, platos, etc.) deben lavarse con agua y jabón, y desinfectarse en una solución de 10 gotas de cloro por un litro de agua, por un lapso de 10 a 20 minutos”, añadió.

La nutrióloga del IMSS, recomendó la asignación de cubiertos, platos y vasos exclusivos para el paciente con esta enfermedad. “Los pacientes con COVID-19 deben tener sus propios utensilios para minimizar el riesgo de contagio a otras personas; de igual manera, éstos deben lavarse al final del resto de los trastos que usa la familia, tener una solución de jabón y cloro, así como una esponja específica para ellos. Esto permitirá que la contaminación sea poco probable”, dijo.

Agregó que otro punto a considerar es mantener el aislamiento con los demás miembros de la familia a la hora de realizar sus comidas, pues implica el retiro del uso de cubrebocas y los familiares estarían altamente expuestos.

La especialista en Nutrición destacó que los pacientes con enfermedades respiratorias como el COVID-19 deben tener un alto consumo de líquidos para preservar la salud pulmonar. “Es necesario consumir abundantes líquidos de dos a tres litros diarios, de manera constante y espaciada. No es lo mismo beber un litro en el desayuno, uno en la comida y otro en la cena, que beber durante todo el día”, resaltó.

Finalmente indicó que el personal nutricionista colabora en llevar una alimentación saludable, consciente e inteligente y propiciar la recuperación del estado de salud del paciente. Recordó que el Instituto Mexicano del Seguro Social cuenta con información disponible a través de sus redes sociales, con recomendaciones de alimentación y estilos de vida saludables, que pueden ayudar a la persona afectada y a su familia a sobrellevar de mejor manera la enfermedad

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