La Secretaría del Medio Ambiente, las cámaras empresariales, organizaciones de la sociedad y la ciudadanía deberán instrumentar estrategias y políticas públicas para que los establecimientos de alimentos y bebidas desalienten el consumo de popotes, vasos, bolsas utensilios y contenedores plásticos, en tiendas de autoservicio, farmacias, mercados, restaurantes y similares, aprobaron las comisiones de Protección Ambiental y Cambio Climático y de Gobernación y Puntos Constitucionales de la 60 Legislatura mexiquense.

Y en contraparte, deberán promover la sustitución gradual de dichos artículos, por productos sustentables elaborados con materiales reciclables, compostables o que sean de pronta biodegradación, establece la reforma al artículo 2.202 del Código para la Biodiversidad del Estado de México, formulada por la diputada Ingrid Krasopani Schemelensky Castro, del Grupo Parlamentario del PAN.

La iniciativa fue aprobada por mayoría, con el voto en contra de los diputados del PVEM, José Alberto Couttolenc Buentello y María Luisa Mendoza Mondragón, y del PES, María de Lourdes Garay Casillas, quienes postulan la prohibición total de estos materiales y no solo el que no se promueva su uso.

La legisladora proponente afirmó que forjar una alianza entre los legisladores en torno a la
sustentabilidad es la base para lograr el desarrollo sostenible y asegurar un mejor futuro para los mexiquenses; lo anterior, al señalar que los plásticos son el aliado número uno de la contaminación, ya que su permanencia durante largos periodos causa grandes daños al medio ambiente, por lo que planteó la necesidad de sustituirlos con materiales reciclables reutilizables, compostables o de pronta degradación.

Indicó que de acuerdo con la Asociación Nacional de Industrias de Plástico, que México ocupa el décimo segundo lugar como consumidor de productos de plástico en el mundo; que anualmente cada mexicano utiliza 48 kilogramos en promedio de bienes fabricados con este material; que la contaminación por plásticos aumentó 190% en los últimos cinco años; que cada año las bolsas de plástico que se vierten en el océano acaban con la vida de un millón de animales; que en un restaurante se desechan cerca de 45 mil popotes el año, y que una persona puede consumir casi 38 mil de ellos durante su vida.