Con una carrera deportiva de 18 años y a la espera de una pelea por el título mundial, el pugilista Carlos Roberto Cuadras Quiroa, reconoció que gran parte de sus triunfos los ha forjado entrenando en el Centro Ceremonial Otomí en Temoaya.

“Ya tengo credencial (de elector) de aquí del Otomí, aquí es el lugar donde más me gusta entrenar, es el lugar donde mejor entreno, estoy bien concentrado y ahora sí que no tengo otra chamba más que boxear y aquí lo hago muy bien”, dijo el boxeador, quien tiene un gran arraigo por este recinto.

Destacó algunas de las ventajas de realizar una preparación en esta instalación, en la que también se han concebido campeones mundiales como Julio César Chávez y Érick “El Terrible” Morales.

“La verdad el campamento aquí en la altura es una ventaja que lleva uno, otros entrenan en el nivel del mar, nosotros en la altura y aparte el Ceremonial Otomí es un lugar mágico siempre, aquí es fábrica de campeones y aquí han entrenado los campeones mexicanos, yo soy uno más de ellos y de eso estoy orgulloso”, manifestó.

El deportista reconoció el respaldo por parte del Gobierno del Estado de México en su larga trayectoria deportiva, desde amateur donde su máximo logro fue una medalla en los Juegos Panamericanos Río 2007, y como profesional al convertirse en campeón por el Consejo Mundial de Boxeo.

Carlos Cuadras detalló que está preparándose en el Ceremonial Otomí a la espera de que le determinen la fecha de su próximo combate, por lo que se mantiene activo para mantener la condición y que cuando sea notificado incremente las cargas de trabajo con más boxeo.

“Viene una oportunidad de titular, es una pelea por el título mundial, entonces estamos esperando que nos confirmen la fecha, el rival, puede ser por cualquier organización, así que yo estoy esperando, estoy al pie del cañón, ya para cuando me digan fecha apretar un poquito, hacer la estrategia y estar listos para cualquier rival”, expresó el deportista.

Carlos Cuadras afirmó que su intención es enfrentarse ante los campeones del mundo en su división, ya que su objetivo es ganarles para estar dentro de “la elite del boxeo mundial”.

Finalmente, señaló que, a pesar de su gran experiencia dentro del deporte de los puños, siempre está en la disposición de adquirir conocimiento, por lo que está atento en cada combate y entrenamiento.

“Ya llevo la mitad de mi vida boxeando, desde los 12 años, ya tengo 31, de amateur tuve como 160 peleas, entonces ya sé qué es el boxeo, tengo 44 como profesional y cada día se sigue aprendiendo.

“Siempre hay que estar al pendiente en el gimnasio, al pie del cañón y no dejar de entrenar que es lo más importante para un atleta”, puntualizó.

Cabe destacar que el Centro Ceremonial Otomí cuenta con una altimetría de 3 mil 200 metros sobre el nivel del mar y una extensión territorial de 50 hectáreas, espacio que ha sido casa de importantes atletas estatales y nacionales de alto rendimiento, ya que sus condiciones permiten que tengan una preparación óptima en sus entrenamientos.