Las causas del labio fisurado y paladar hendido son multifactoriales, comprende tanto la predisposición genética, como problemas ambientales, consumo de drogas, alcohol, tabaquismo materno, infecciones o enfermedades de la madre, pérdida de vitamina B, así como de ácido fólico en menor proporción.

En el mundo uno de cada 700 niños presenta esta patología, siendo el primer lugar entre todas las anomalías congénitas. Tan sólo en 2006, la entidad mexiquense ocupó el primer lugar de incidencia a nivel nacional.

Por ello el Instituto de Seguridad Social del Estado de México y Municipios (ISSEMyM), ofrece técnicas quirúrgicas de corrección bajo un esquema de tratamiento multidisciplinario.

Graciela Mejía Garduño, ortodoncista de la Clínica Odontológica del ISSEMyM, señaló que, de manera conjunta con el Hospital Materno Infantil, se lleva a cabo una cirugía de corrección, la cual se realiza desde los tres meses edad y es la medida de acción más importante, ya que con la musculatura del labio poco tensa, se disminuye la posibilidad de alteraciones funcionales.

La cirugía se complementa con un esquema de tratamiento integral multidisciplinario conformado por diversos especialistas en neonatología, pediatría, audiología, rehabilitación, terapia de lenguaje, terapia física, psicología, nutrición y otorrinolaringología para la corrección, seguimiento y rehabilitación de los infantes.

De esta manera los pacientes pueden, entre otros beneficios, estar en condiciones de aprovechar y disfrutar de la lactancia materna, ya que esta etapa es fundamental para su desarrollo, además de que estimula el hábito de respiración nasal y le proporcionará un mejor crecimiento durante los primeros años de vida.

Con los avances tecnológicos es posible identificar si el paciente presenta estas afecciones, esto a través de ultrasonidos tridimensionales, los cuales permiten determinar el protocolo a seguir y con una semana de haber nacido se pueden iniciar los procedimientos de ortopedia prequirúrgica para el bebé.