En 2021 se cumplirá 500 años de la caída de Tenochtitlán por tal motivo el presidente Andrés Manuel López Obrador envió carta al presidente de España, Felipe VI para pedirle una disculpa por los abusos cometidos por Hernán Cortés durante la conquista de México, con esto el presidente buscaba iniciar una nueva etapa en relaciones entre México y España.

El diario Reforma dio a conocer en su integridad la carta, la cual dice.

Excelentísimo Señor:

Como me dirigí a Su Santidad Papa Francisco, aunque con otro fundamento, expongo a usted, Majestad, el siguiente manifiesto:

A principios del año en curso se cumplió medio milenio desde la llegada de Hernán Cortés al territorio de la actual República Mexicana y en 2021 se conmemorarán 500 años de la caída de Tenochtitlán. Asimismo, dentro de tres años México celebrará los primeros 200 años de la vida independiente. Nos encontramos, pues, en un periodo en el que resulta ineludible la reflexión ante los hechos que marcaron de manera decisiva la historia de nuestras naciones y que aún generan encendidas polémicas en ambos lados del Océano.

Sin afán de ahondar en ellas, Su Majestad, me ciño a los hechos: la incursión encabezada por Cortés a nuestro actual territorio fue sin duda un acontecimiento fundacional de la actual nación mexicana, sí, pero tremendamente violento, doloroso y transgresor; comenzó como un acto de voluntad personal contra las indicaciones y marcos legales del Reino de Castilla y la conquista se realizó bajo innumerables crímenes y atropellos; así lo aprueban los cargos fincados por la justicia española al propio Cortés en los Juicios de Residencia a los que fue sujeto (1518-1547), de los que es emblemático el encarcelamiento y asesinato de Cuauhtémoc, último mandatario azteca, en 1525.

Con este propósito, el Gobierno de México propone a Su Majestad que se trabaje a la brevedad, y en forma bilateral, en una hoja de ruta para lograr el objetivo de realizar en 2021 una ceremonia conjunta al más alto nivel; que el Reino de España exprese de manera pública y oficial el reconocimiento de los agravios causados y que ambos países acuerden y redacten un relato compartido, público y socializado de su historia común, a fin de iniciar en nuestras relaciones una nueva etapa plenamente apegada a los principios que orientan en la actualidad a nuestros respectivos estados y brindar a las próximas generaciones de ambas orillas del Atlántico los cauces para una convivencia más estrecha, más fluida y más fraternal.

Compartir