El mexicano fue fuertemente criticado cuando su tío, secretario de Hacienda recién salido, le dio a terminar la obra del Hotel Reforma, en el DF.

 

Este 29 de marzo se cumplen 102 años del nacimiento de Mario Pani Darqui (Ciudad de México, 1911-1993), reconocido por obras como la Torre de Rectoría de la Ciudad Universitaria de la UNAM, el Conjunto Urbano Nonoalco Tlatelolco y el Conservatorio Nacional de Música, todos en el Distrito Federal (DF).

El capitalino es uno de los arquitectos de fama que más vivienda proyectó y construyó en el país, pues diseñó cerca de 30,000 departamentos de interés social, medio y alto, cuya calidad espacial todavía puede ser apreciada en diferentes unidades habitacionales y edificios solos.

A continuación presentamos algunos de los momentos más relevantes de su vida:

1.- Mario y Europa (1918-1934)
Con sólo siete años de edad dejó México, dado que su padre Arturo Pani era diplomático. Junto con sus padres y sus dos hermanos mayores vivió en Bélgica, Italia y Francia. Estudió arquitectura en la prestigiosa Escuela de Bellas Artes de París, ciudad donde habitó nueve años. Se casó a los 22 en España y a los 23 se tituló. Esto, sumado a que su padre fue cesado como cónsul general en la capital francesa, decidió el retorno de la familia.

Margarita Linaae de Pani y Mario Pani en París recién casados. Tomado de ‘Mario Pani, Historia oral de la Ciudad de México’ (Graciela de Garay. Conaculta e Instituto Mora, 2000).

2.- Por el ‘dedazo’ de su tío
En el libro ‘Mario Pani’, de la colección ‘Historia Oral de la Ciudad de México’, Graciela de Garay recoge las conversaciones con un Pani casi octogenario, quien confesaba: “… empecé mi carrera con un problemón terrible”, al referirse a su primera obra.

Esto, debido a que su tío, Alberto J. Pani (secretario de Hacienda saliente e ingeniero civil), en ese momento construía el Hotel Reforma, un proyecto de Carlos Obregón Santacilia, quien no trato muy bien al joven Pani cuando se integró al equipo de trabajo. Esta actitud no agradó al tío Alberto, motivo por el que removió a Obregón para dar la obra a su sobrino, de entonces 23 años. “Y acepté, no claudiqué; hubo un escándalo tremendo, la Sociedad de Arquitectos me acusó…”.

Hotel Reforma. Paseo de la Reforma, esquina con París (DF), frente al nuevo Senado de la República. Aunque ya está cerrado, aún puede apreciarse su arquitectura. Arqs. Carlos Obregón Santacilia y Mario Pani, 1934-1936. Tomado de Flickr/Ulises Marquez

3.- La glorieta inmobiliaria
Pani pierde el concurso para el Monumento a la Madre (1945), que incluía la solución del cruce de Reforma e Insurgentes, pero llama la atención con su plan vial. Aunque llegó a aprobarse por la Comisión de Planificación del Departamento del DF, el proyecto nunca se ejecuta y es desechado en 1956 cuando presentan otra propuesta. Además de proyectar un centro comercial hundido con 7,000 cajones de estacionamiento “… establecía la circulación sobre Reforma sin crucero alguno, toda vez que a Insurgentes se le sumergía mediante un paso a desnivel, el proyecto significaba una afectación de 16 manzanas de edificios […], difícilmente practicable y sumamente costoso”, describe un artículo de la revista CIVDAD (diciembre de 1957).

Proyecto de Pani (arriba). Reforma corre horizontal al centro y la línea punteada señala las afectaciones planteadas. Abajo, la propuesta de 1956. Tomado de CIVDAD, Diciembre 1957.

4.- Geometría institucional, 1945-1947
Pani supo enaltecer secretarías de estado e instituciones de enseñanza donde ensayó con gran sentido combinaciones geométricas y materiales de bajo mantenimiento como la piedra, el tabique y el mismo concreto armado. En la hoy Benemérita Escuela Nacional de Maestros (conocida como ‘La Normal’), incluyó un espectacular foro al aire libre rematado por un mural de José Clemente Orozco. Dotó al proyecto de aulas y áreas administrativas generosas y no olvidó resolver estacionamientos amplios e integrados, en plena era del automóvil. Los relieves y grupos escultóricos modernos surgieron del cincel de Luis Ortiz Monasterio.

Escuela Nacional de Maestros, edificio principal. Tomado de ‘Mario Pani: La construcción de la modernidad’ (Miquel Adrià. Conaculta, Gustavo Gili, México).

5.- Pentagrama arquitectónico, 1946-1947
Las curvas aparecen de forma protagónica en el Conservatorio Nacional de Música (DF), que dirigía el ya famoso Blas Galindo, autor de ‘El Son de la Negra’. Pani, quien tocaba el violonchelo desde los siete años de edad, se involucró de una manera especial. El sitio fluye entre pasos a cubierto, jardines y grandes ventanales. Reaparecen los grupos de figuras alegóricas, esta vez obra de Armando Quezada, que a la fecha decoran el acceso principal.

Acceso principal del Conservatorio Nacional de Música, ubicado en Polanco, Ciudad de México. Tomado de Flickr/Middle Latin America

6.- Despegando en Acapulco
Ante el boom del puerto turístico guerrerense, pronto fue necesario un aeropuerto moderno. En 1951, Pani es llamado a hacerlo. Practica su capacidad de producir arquitectura ambiental, puesto que su primera preocupación es el clima cálido del lugar, por lo que adopta una celosía-fachada característica en la terminal y la torre de control. Su aspecto denota una profunda influencia del conjunto Pampulha de Oscar Niemeyer, su contemporáneo. A partir de esta época y hasta entrados los años 70, también construye en la ciudad costera varias casas —incluida la suya—, condominios y hoteles, además del Club de Yates.

Terminal del Aeropuerto de Acapulco. Tomado de ‘Mario Pani: La construcción de la modernidad’ (Miquel Adrià. Conaculta, Gustavo Gili, México).

7.- Multifamiliares multipublicitados
No los inventó, pero sí los trajo a México. Pani introdujo los conceptos de las ciudades verticales del arquitecto suizo-francés Le Corbusier, justo en la época en que despuntaba el incremento poblacional en la Ciudad de México y la clase media crecía. Edificó el primer par de condominios en Río Guadalquivir y Paseo de la Reforma (DF). Con conjuntos urbanos como el ‘Presidente Alemán’ y el ‘Presidente Juárez’ (ambos en el DF) llevó la vivienda a una escala nunca antes vista. El primero de ellos es frecuentemente visto en publicidad e incontables filmes.

El multifamiliar Presidente Alemán (DF) continúa siendo hoy un deseable sitio para vivir. Tomado de Flickr/blackaller

8.- El gigante universitario
Junto con Enrique del Moral, Pani fue nombrado director del proyecto de conjunto, mientras que Carlos Lazo ocupó la Gerencia General. El esfuerzo arquitectónico-educativo más ambicioso de Latinoamérica se materializaba con la participación de “un gran equipo de más de 150 arquitectos, ingenieros, asesores, cerca de 100 compañías contratistas y hasta 10 mil obreros en trabajo cotidiano” cita el póster “Ciudad Universitaria de México”, de 1952. Además, Pani intervino en la Torre de Rectoría, mientras que Juan O’Gorman, José Villagrán, Enrique Yáñez, Pedro Ramírez Vázquez y hasta el propio Luis Barragán (forestación y jardinería), entre otros, crearon algunos de los enclaves más representativos.

Torre de Rectoría, Ciudad Universitaria. Los murales son de David Alfaro Siqueiros. Tomado de Flickr/glucocosa

9.- Revolución habitacional
La expresión mayúscula de los multifamiliares llegaría en 1964, cuando una titánica inversión cubriría un millón de metros cuadrados para alojar a decenas de miles de viviendas en la antigua zona de Tlatelolco. Tan solo en la primera etapa fueron construidos 12,000 departamentos. Con el concepto de una miniciudad, el gigantesco conjunto maravilló al dejar libre 75% de sus terrenos, para jardines y servicios entre sus altísimos edificios con nombres de héroes, estados y fechas importantes.

El Veracruz, el Coahuila y el Zacatecas flanquean Paseo de la Reforma. Tomado de Flickr/Rodolfochka

10.- Los días negros
Los terremotos de los días 19 y 20 de septiembre de 1985 colapsaron varios edificios de los conjuntos que diseñó Pani, todos ellos en zonas lacustres. Muchas vidas se pierden y las acusaciones abundan, pero se sabe que en el Juárez se destinaron fuertes sumas al diseño y métodos constructivos y que en Tlatelolco “Pani logró que un porcentaje de los contratos de obra se invirtieran en experimentos estructurales a escala natural; los cuales permitieron encontrar nuevas soluciones en materia de mecánica de suelos”, indica el libro ‘Mario Pani Darqui’ (UNAM, Facultad de Arquitectura, 1990).

Conjunto Urbano Nonoalco Tlatelolco, uno de los emblemas de la vivienda mexicana. Tomado de Flickr/Omar Omar

 

Fuente: obrasweb.mx | Alain Prieto Soldevilla

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