La secretaria de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano, Rosario Robles Berlanga, encabezó la presentación de “Censo de viviendas y acciones para la reconstrucción: transparencia y rendición de cuentas”, sobre las acciones que se realizan en los estados de Chiapas y Oaxaca a consecuencia de los sismos de septiembre pasado, donde ante funcionarios del Gobierno de la República, representantes de los gobiernos estatales, integrantes de organizaciones civiles, de académicos y expertos, así como  medios de comunicación, la Titular de la SEDATU dio a conocer las diferentes etapas que a partir de la emergencia se realizan para la reconstrucción de 121 mil 701 viviendas de Oaxaca y Chiapas que se vieron afectadas por los sismos.

“La intención es presentar ante ustedes todo el procedimiento que llevamos para la reconstrucción de las viviendas afectadas, de autoconstrucción, porque definimos que ese era el mejor mecanismo para también empoderar a la gente”, afirmó.

Destacó la participación de 7 mil brigadistas en este proceso, el cual se realizó en tiempo récord y permitió identificar a quienes resultaron verdaderamente afectados, para dar paso a la limpieza y a la entrega de tarjetas, “la cual pensamos es la manera más transparente de apoyar sin que hubiera el uso de un recurso público en efectivo en cantidades de proporciones de miles de millones de pesos en la calle”.

Rosario Robles dio a conocer el método que se diseñó para la entrega de los recursos a través de BANSEFI, el cual se estableció por medio de tarjetas de débito.

“Una tarjeta para efectivo que se les da a la gente que tuvieron daño parcial; en el caso de Chiapas y Oaxaca es de 15 mil pesos; y para quienes tuvieron daños totales se les entregarán dos tarjetas que en cuatro ministraciones tendrán 120 mil pesos, de los cuales 20% es para el pago de mano de obra y 80% para la compra de material de construcción”, señaló.

Destacó la participación del sector de la construcción para lograr precios preferenciales, así como la conformación de un kit de materiales básicos para la optimización de recursos por parte de quienes son beneficiarios de estas tarjetas.

“Estas tarjetas van etiquetadas a la compra de material, no hay forma de que se utilicen en otra cosa, y para evitar el incremento de los precios por la gran demanda que se puede generar, a través de la Secretaría de Economía se habló con las principales cámaras para garantizar precios que fueran accesibles, y con gran compromiso y solidaridad disminuyeron entre 15 y 20 por ciento los precios de materiales a quien llegue con una tarjeta”, afirmó.