Un poco mas de 2000 bomberos continúan luchando contra las llamas en el centro de Portugal, donde un terrible incendio que ha dejado como saldo hasta este momento 64 muertos, y 135 heridos según las últimas cifras de Protección Civil, aun se desconoce la causa del incendio, aunque se presume como probable causa el impacto de un rayo contra en árbol.

El fuego, que se inició el sábado por la tarde en el municipio de Pedrógao Grande, en el distrito de Leiria, se ha extendido también a Castelo Branco y Coimbra, donde Protección Civil continúa buscando víctimas mortales y heridos.

Los efectivos terrestres durante las primeras horas del día lograron acceder a algunas aldeas cercadas por el fuego, que contaban con baja visibilidad dificultando el trabajo de los medios aéreos.

Entretanto, las muestras de solidaridad se han multiplicado en todo el país, donde los ciudadanos han abierto las puertas de su casa para acoger a las decenas de personas desalojadas o que han perdido a algún familiar.

Además, las víctimas están recibiendo apoyo psicológico por parte de una treintena de técnicos repartidos por las zonas afectadas.

Otros países también han ofrecido su ayuda al pueblo portugués, España envío el domingo a primera hora de la mañana dos aviones Canadair, a los que posteriormente se han sumado otras dos aeronaves del mismo modelo, dos anfibios Air Tractor, cien militares de la Unidad Militar de Emergencias con diecinueve vehículos y 25 bomberos del Equipo de Emergencia y Respuesta Inmediata de la Comunidad de Madrid.