Historiador y político mexicano considerado como el más destacado intelectual del conservadurismo mexicano, fue un hombre que dedicó grandes esfuerzos al progreso económico y cultural del país, impulsor de la industrialización de México, para Alamán la base de la igualdad política y social del individuo era la enseñanza: “Sin instrucción no hay libertad, y, cuanto más difundida esté aquélla, tanto más sólida se hallará ésta.” De ideología conservadora, se comportó en cambio como un verdadero progresista en el terreno industrial y económico.

La muerte lo sorprendió el 2 de junio de 1853 al sufrir una fuerte pulmonía, cuando ostentaba, por tercera vez, la cartera de Relaciones Exteriores, período en el que, conseguido la creación del Ministerio de Fomento, Colonización, Industria y Comercio.

Lucas Alamán dejó dos obras fundamentales: Disertaciones sobre la historia de la República Mexicana desde la época de la Conquista que los españoles hicieron a fines del siglo XV y principios del XVI de las islas y continente americano hasta la Independencia y una crónica contemporánea titulada Historia de México desde los primeros movimientos que prepararon la Independencia en el año de 1808 hasta la época presente.