Este viernes el mundo recibió la noticia de un Ciberataque global que ha tenido repercusiones en países como Estados Unidos, China, Rusia, Italia y Vietnam, además de España, donde Telefónica y otras empresas se han visto afectadas, y el Reino Unido, que ha visto cómo afectaba al funcionamiento de varios hospitales. El ataque ha sido “especialmente virulento” ya que combina un “malware” con un sistema de propagación que utiliza una vulnerabilidad detectada en Microsoft, aseguró a EFE Agustín Muñoz-Grandes, director ejecutivo de S21sec, una empresa española especializada en ciberseguridad.

El método de infección y propagación del virus se produce aprovechando una vulnerabilidad del sistema operativo Windows. En el caso de las entidades afectadas, el que ha infectado al primer equipo ha llegado a través de un archivo adjunto descargado, que ha aprovechado la vulnerabilidad de un ordenador.

El virus en cuestión es una variante de versiones anteriores de “WannaCry”, que ataca especialmente a sistemas con Windows y que, tras infectar y cifrar los archivos, solicita un importe para desbloquear el equipo. El programa “Wanna Decryptor” es conocido entre los expertos informáticos como un “ransomware”, una clase de virus informático que puede ocultarse tras enlaces de correo electrónico de apariencia inofensiva. Ese software codifica los ficheros del ordenador y amenaza con borrarlos si no se paga en pocos días una cantidad en bitcoins, una moneda electrónica.