La conmemoración internacional del 1 de mayo como el Día del Trabajo, tiene su origen en la represión sangrienta de una manifestación obrera en Chicago, Estados Unidos, ocurrida precisamente el primer día de mayo de 1886, donde miles de trabajadores cansados de ser explotados decidieron defender sus derechos laborales. En México la primera vez que se celebro el Día del Trabajo  fue durante la Revolución Mexicana en el año de 1913, cuando la Casa del Obrero Mundial, asociación de corte anarcosindicalista, unificó a varias organizaciones obreras, celebrando el primer desfile obrero el 1 de mayo donde más de 25 mil obreros participaron, con el fin de exigir sus derechos.

Sin embargo hasta el año de 1923 siendo presidente de México el general Álvaro Obregón, cuando se acordó oficialmente  el primero de Mayo como la celebración de la lucha obrera mexicana y a partir de 1925 con el presidente Plutarco Elías Calles, se decide que cada primero de Mayo se celebraría el Día del Trabajo.

De acuerdo con la Secretaría de Educación Pública, la conmemoración del 1 de mayo busca recordar las jornadas de defensa a los derechos laborales en el mundo, como la reducción de la jornada a ocho horas, indemnización por accidentes, desaparición del trabajo infantil, descanso dominical, reglamentación del empleo femenil, así como garantizar condiciones dignas y seguras.