La Corte Suprema rusa declaró este jueves ilegal a los Testigos de Jehová y anunció la confiscación de todos sus bienes, porque considera a esta organización religiosa como extremista, el grupo cuenta con 395 centros en todo el país,y ya habían tenido varios encontronazos con la ley en los últimos años.

El ministerio de Justicia ruso había presentado una demanda ante la Alta corte porque consideraba que los Testigos de Jehová representan “una amenaza para los derechos de la gente, el orden público y la seguridad pública”.

El pasado mes de marzo, la organización ya había sido suspendida, con lo que la actividad de sus 175,000 miembros estaba paralizada. Muchos de sus miembros congregados frente a la sede de la Corte Suprema afirmaron que el fallo es la culminación de una década de “acciones agresivas” contra el culto religioso.

Un responsable ruso de los Testigos, Iaroslav Sivulski, se declaró “conmocionado” por la decisión de los jueces y anunció que la organización apelará.

“No pensaba que algo así podría suceder en la Rusia moderna, donde la Constitución garantiza la libertad de religión”, dijo.