El día de hoy  afirmaron investigadores del Instituto de Astronomía de la UNAM que no representa riesgo alguno para el planeta Tierra, el paso del asteroide 2014JO25 que registró su punto más cercano aproximadamente a las 07:30 horas de este miércoles.

En conferencia de prensa, explicaron que el trayecto  tuvo una distancia de entre 4.57 veces de la Tierra a la Luna, a una velocidad relativa de 33.56 kilómetros por segundo.

El científico del Instituto de Astronomía de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Rafael Costero Gracia, señaló que el asteroide ha sido observable en los últimos dos o tres días y también se podrá ver en los siguientes 4 o 5 más.

Esto quiere decir, que se seguirá estudiando para conocerlo mejor, y podrá observarse con telescopios de 20 centímetros.

El periodo de este asteroide es de mil 085 días, lo que significa que alrededor de cada 2.6 años penetra en la órbita de la Tierra y no tiene acercamientos importantes, como en esta ocasión que tuvieron que pasar unos 400 años. Para 2027, pasará un asteroide mayor, a una distancia lunar, es decir a una distancia más cerca.

Por su parte, la investigadora María Guadalupe Cordero Tercero, señaló que ese asteroide está clasificado entre los potencialmente peligrosos porque mide entre 640 metros y hasta 1.4 kilómetros.

En el marco del Día del Asteroide que se conmemora desde el 30 de junio del año pasado, resaltó la importancia de estudiar e investigar a los asteroides de diferentes tamaños para conocerlos y hacer divulgación de ciencia.

Añadió que los asteroides cercanos a la tierra se dividen en cuatro categorías: Tipo Amor, cuya trayectoria es fuera de la órbita terrestre y llegan a la región interna del cinturón principal de asteroides; tipo Apolo y Atón, cruzadores de la órbita terrestre y pueden llegar al límite interno del cinturón principal; y tipo Atira, cuyas órbitas están contenidas dentro de la ruta de la Tierra.

Hay un subgrupo de asteroides consideradores potencialmente peligrosos que son aquellos que superan los 140 metros de tamaño y a la fecha se han detectado mil 798, de ellos, y se les monitorea de manera constante.

Recordó el caso de Tunguska, ubicado en la región de Siberia, en Rusia donde el 30 de junio de 1908, ingresó un asteroide a la Tierra, un objeto de 40 o 60 metros de diámetro y estalló a una velocidad de 8 kilómetros con una energía aproximada de entre 5 y 13 megatones. La onda de choque que produjo derribó 2 mil 500 metros cuadrados de árboles, por ello, la importancia de estudiar estos casos.

Explicó que la gran mayoría de los asteroides se encuentran en el llamado “cinturón principal de asteroides” que es un disco alrededor del Sol y de manera eventual, algunos de ellos chocan, y cuando lo hacen los fragmentos se esparcen en el espacio y cruzan la órbita de la tierra en pedazos pequeños.

Añadió que a la Tierra la visitan continuamente objetos de naturaleza asteroidal y cometaria; caen, diariamente, muchas toneladas de material del tamaño de micras y algunos de centímetros, equivalente a la masa de tres trailers.

Comentó que en México, algunos investigadores buscan crear una red mexicana de detección de meteoros para estudiar estos objetos y observar si hay patrones en la entrada de los mismos, y conocerlos mejor.

 

Por:NOTIMEX

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