La mayor constructora de Latinoamérica, con sede en Brasil, “Odebrecht”, conformo con otras 15 importantes constructoras del país, una red de sobornos que se extendió por cuatro continentes, implicó a presidentes e involucró a 12 países. Marcelo Odebrecht, exdirector de la constructora, declaró ayer ante autoridades haber pagado 13 millones de reales, más de cuatro millones de dólares, a Luiz Inácio Lula da Silva, expresidente de Brasil, lo que podría confirmar la distribucion de casi 800 millones de dólares en sobornos a individuos, y recibir contratos de construcción para los Juegos Olímpicos de Río 2016, la Copa Mundial de la FIFA 2014, ademas de los daños contra La petrolera estatal “Petrobas”, que hacienden a 5,684 millones de reales (unos 1,810 millones de dólares) como consecuencia de 11 contratos inflados, firmados con la estatal entre 2003 y 2014.

Los actos  de corrupción provocaron la mayor multa jamás emitida por el Departamento de Justicia de Estados Unidos y coordinada con Brasil y Suiza: haciende a 3,500 millones de dólares, esto apenas marca el inicio de las penas financieras de Odebrecht. Varios países latinoamericanos están abriendo sus propios casos y podrían emitir más multas.