Al parecer el culpable de todo es el cerebro:Una vez que es infiel, siempre será infiel”, seguramente es la advertencia que has escuchado miles de veces, la cual se mete en nuestra cabeza desde el momento en que empezamos una relación.

Algunos infieles reformados pueden argumentar que esto es mentira, pero todos hemos conocido a alguien que simplemente no puede mantener sus pantalones arriba. Tiene que haber una razón científica por la que son traidores, de lo contrario, son seres humanos realmente malos.

Un nuevo estudio ha vinculado la deshonestidad y el cerebro, lo que significa que podría haber una razón legítima por la cual las personas engañan una y otra vez.

Un estudio llamado “El cerebro se adapta a la deshonestidad”, asegura que con cada mentira que una persona dice, se sienten menos culpables al respecto. Tenemos un área del cerebro llamada amígdala, y es difícil producir una respuesta negativa cuando mentimos. Pero, esa respuesta se vuelve más débil cada vez que contamos otra mentira.

El co-autor del estudio e investigador en el Instituto de Neurociencia de Princeton dijo:

“La idea sería que la primera vez que somos infieles nos sentimos mal por ello. Pero la próxima vez nos sentimos menos mal y así sucesivamente, con el resultado de que podemos cometer adulterio en mayor medida”.

En pocas palabras, la mayoría de nosotras no engañamos porque nos sentiríamos muy mal por ello. Para los infieles en serie, cada vez que lo hacen se preocupan menos.

Los hallazgos también podrían considerar que mentiras insignificantes podrían conducir a una deshonestidad más grande y destructiva en el futuro.

Fuente: COSMOPOLITAN.UK

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