A la mayoría de las mujeres nos gusta la limpieza y el orden. Llegar a nuestro hogar y verlo reluciente, pulcro y sin una mancha es algo que nos tranquiliza y nos hace sentir bien.

Sin embargo, hay personas que convierten esta tarea rutinaria en una obsesión y provocan en su entorno problemas de convivencia y un elevadísimo nivel de estrés.

ALGUNOS SÍNTOMAS DE QUE LA LIMPIEZA Y EL ORDEN SE HAN TRANSFORMADO EN OBSESIÓN SON:

•Mantener compulsivamente las cosas en un mismo lugar.

•No dejar limpiar a nadie, y molestarse si lo hacen.

•Discutir por temas de aseo en la casa.

•Volver a limpiar donde ya lo hicieron.

•Ocupar gran parte del día en tareas de limpieza y orden.

•Pensar y decir claramente que nadie limpia ni ordena mejor que ellos.

¿Cómo te fue en el cuestionario? Si contestaste afirmativamente a la mayoría de las preguntas, te damos unos consejos muy útiles para manejar correctamente esta situación.

RELÁJATE

Antes de comenzar tú rutina de limpieza y orden, trata de controlar la ansiedad que crece en tu interior. Realiza yoga, ejercicios de respiración o escucha algunas canciones que ayuden a sentirte serena y apacible.

¡NO TE EXIJAS TANTO!

Ninguna persona es perfecta y esta creencia puede provocar serios problemas de salud o conductuales. Entender que la imperfección es algo habitual en todos los seres humanos es algo en lo que puedes trabajar a diario.

HAZ OTRAS ACTIVIDADES

En vez de ocupar tu tiempo en la limpieza y el orden de tu hogar, disfruta leer algún libro o revistas, ver tus programas o series de televisión favoritos o embellecer tu cuerpo realizando algún tratamiento casero.

SAL DE LA CASA

Es una de mejores soluciones para atacar esta manía. Salir del entorno y relacionarte con personas nuevas Salir de la casa te permitirá despejar tu mente y ocuparla en asuntos más amenos.

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